RESTAURANTE TEMPLO DE ALICANTE

El placer de comer una buena carne madurada en Alicante

El placer de comer una buena carne madurada en Alicante. Aunque son muchos los que todavía no han probado una carne madurada, hay que reconocer que es un auténtico placer, y así nos lo hacen saber los clientes que pasan por RESTAURANTE TEMPLO DE ALICANTE, reconociéndonos como uno de los mejores restaurantes de carne de la provincia de Alicante y de la Costa Blanca.

Las personas que han degustado una de nuestras exquisitas carnes maduradas, en la mayoría de los casos, repiten y eso es algo que nos enorgullece. 

Son muchos los placeres que se despiertan desde el mismo momento que se visualiza en nuestro expositor un buen chuletón de carne. Pero, es en el momento en el que en RESTAURANTE TEMPLO DE ALICANTE presentamos la carne en la mesa, cuando el tiempo se paraliza, los ojos empiezan a ver lo que en poco tiempo va a desaparecer, el olfato se agudiza y percibe un olor característico que solo en nuestro restaurante conseguimos, la boca empieza a salivar y nuestro cerebro olvida por unos instantes todo lo que hay alrededor y solo desea hincarle el diente a esa pieza tan jugosa. 

Una vez en la boca, notaremos un sabor único, que solo la carne que maduramos en RESTAURANTE TEMPLO DE ALICANTE tiene. Son muchos los matices que se pueden apreciar en tan tierna y jugosa carne y que nuestros clientes así nos lo hacen saber, desde un toque a bosque, a mantequilla, a frutos secos e incluso a lácteo, que se vuelven más intensos, dependiendo de la raza, edad o tipo de alimentación del animal.

Aunque desde RESTAURANTE TEMPLO DE ALICANTE, como especialistas y uno de los mejores restaurantes de carne de Alicante y la Costa Blanca, sabemos que, aunque para muchos, la maduración es una novedad, hay que decir que esta técnica ya se practicaba desde el siglo XVIII, sobre todo en piezas de caza, a las que se les sometía a un periodo de reposo y maduración con el fin de que la carne se pusiera más tierna y desarrollara otros gustos y aromas. En el siglo siguiente, se continuó usando esta técnica en vacunos, dejándolos a temperatura ambiente durante días, hasta que la superficie cogía un aspecto casi putrefacto, pero que aportaba a la carne de una jugosidad y ternura espectacular.

No es difícil identificar una buena carne madurada del resto de carnes, sobre todo al comerla. Es un concepto totalmente diferente, sobre en textura y sabor, que no la tiene la carne fresca. También es fácil apreciar cuando una carne no está bien madurada, ya que tendrá una textura algo mucosa y en el sabor, se notará un toque ácido, que nos hará darnos cuenta, de que esa carne no está bien madurada. Eso no pasa con la carne que maduramos en RESTAURANTE TEMPLO DE ALICANTE, puesto que el proceso que llevamos a cabo está controlado en todo momento. 

Evidentemente, el precio de venta, también distinguirá entre carne madurada y carne fresca. El proceso es costoso, pero garantizamos que merece la pena la diferencia en el precio. 

Ahora bien, ¿cómo se realiza un buen cocinado, para sacarle el máximo partido a tan preciado manjar?

Lo ideal es colocar la pieza en la parte alta de la parrilla para que se atempere, y una vez conseguido, se pasa a la parte baja de la parrilla, con un fuego más intenso para sellarla. Hay que prestar mucha atención para cocinarla lo justo por el exterior y quede dorada y en el interior, al punto o poco hecho. Solo así, se podrá apreciar todos los matices que ofrece tan maravillosa pieza. 

Te esperamos en RESTAURANTE TEMPLO para que puedas comprobarlo y alucinar. 

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